jueves, 12 de julio de 2007

Sermones.

Sermón:“Represión o amonestación insistente y larga”
Nadie, absolutamente nadie se salva de recibirlos. Por lo general (y como es la tradición) son los padres los encargados de darlos la mayoría de veces, son tan prolongados y taaan repetitivos, q’ se vuelven aburridos, bueno de por si son cansones. Para colmo son acumulativos, es decir, te recuerdan desde la vez q’ te cortaste el pelo en segundo grado (tercero de básico), cuando le levantaste la falda a la amiguita de la escuela, cuando la misma amiguita se hizo “tuca” y para “desgracia” era tu vecina y la espiabas cuando se bañaba, cuando te fuiste a chupar todo un fin de semana y apareciste el lunes como si nada, hasta lo q’ haz hecho en ese instante, q’ no tiene q’ ver con tooodo lo hecho en tu infancia, pubertad y juventud.
Sin duda, las ocasiones en q’ más los recibimos son en las edades entre 11 y 17. En lo personal son redundantes, aburridos (ya lo dije), y pocas veces sacas un buen consejo de ellos. Pero los más recordados (y no por el consejito) son los recibidos por la “tía regañona”, esa q’ ni si quiera es hermana de alguno de tus padres si no q’ es la hermana de la abuelita y madrina de bautizo de tu mamá y q’ la vez cada tres años.
¿Porque escribo sobre este tema?. Hace unos días fue el cumpleaños de un tío y estuvo la mayoría de la familia y entre ellos ¿adivinen quien?... Esta vez le tocó el turno al último de los pubertos de la familia, un primo de 15 años, al cual sermoneó más de una hora (estaba viendo un partido de fútbol, regresé y aún seguía el monólogo). Lo más vergonzoso fue q’ al pobre lo reprendieron frente a todos los presentes, incluidos personas q’ no pertenecen a la familia.
Está demás decir q yo no los recibí, pero así…no. En fin no odio a la”tía”, odio a los sermones…
Nos vemos, compañeritos.
P.d.: Gracias amigos por el apoyo… seguimos adelante peleando.

1 comentario:

Anónimo dijo...

oye que nice que pongas este tipo de cosas es divertido leerlas cuando sabemos que todo pasamos por cosas similares a lo que relatas ahi te dejo bye Elizabeth