Hay personas q tienen manías, extravagancias, rarezas… bueno las tenemos. De estas hay muchas, arreglar cuellos de camisas, no importa si es conocido o no; comer con cuchara y cuchillo, cuando la supuesta regla es tenedor y cuchillo; Cabrearse por el desperdicio de agua y tratar de arreglar goteras (me apunto) ; Retar a quien arroje basura; escuchar música hasta dormirte, en fin son tantas… la mía…pues preguntar por los segundos nombres.
Siempre cuando conozco a alguien, particularmente si es mujer, se lo pregunto pero obviamente no al instante, luego de haber entablado amistad, o si congeniamos al momento por q’ no. Recuerdo q’ cuando era niño se preguntaba el nombre completo y lo recitabas militarmente, se lo decía a viva voz; luego en la pubertad había cierto recelo al decirlo, más por borregos (es decir si tu pana no lo decía, pues ¿porque yo lo iba a hacer?) la verdad no se porque. Y aún ahora cuando realizo la pregunta se niegan a decirlo, con alguna sonrisa, un NO rotundo o un simple “es feo, pa’ q’ decirlo”.
A quien echarles la culpa… a los padres por ponernos así, pero es simple, la solución es fácil, según la constitución tienes derecho a cambiarte el nombre UNA sola vez en la vida, así q’ a los q no les gusta su 2do. nombre, pues… que esperan!!!. Vayan raudos al registro civil y cámbienlo. Y si no quieren, no quejarse tonces…vieron q’ es simple.
En lo q’ a mi respecta no lo haría, es hereditario y además si me agrada y no me molesto por q me llamen “Orlando”…
P.D.: Dedicado para Ingrid, Gregorio, Isabel, Estefanía, David, Vanesa, Steeven, ESTHER…
(Sí, lo supe desde hace tiempo), Narcisa, Pastora, Basilio... Tranquilidad gente!! nadie lo sabrá…je je.
1 comentario:
tengo algunas de esas manias je... y mi primer nombre no me gusta solo... cepilliiiin ta chevere tu blog
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