Ensayo realizado a principios de año...
En la vida hay decenas, centenas, miles… millones de posibilidades. Cada día elijo una de ellas, simplemente que en muchas de las veces, estas “elecciones” las hago sin darme cuenta, en automático… ¿porque?, simplemente porque ya forman parte de la rutina diaria y no las veo como algo trascendental, sino mas bien, como algo rutinario, que se da siempre y por ende así lo justifico.
Todo lo que elijo tiene una consecuencia, es decir un resultado, lo cual a su vez se transforma en un “precio a pagar”. Este precio a pagar suele ser en ocasiones algo pequeño o cuando la situación se sale de control, los precios a pagar son muy “caros”.
Si soy fuente de todo lo que ocurre, entonces para mi bien personal escojo posibilidades que no solo me beneficien a mí, sino también a las persona que están en mi entorno… eso se resume en GANAR-GANAR; ese ganar ganar, ese beneficio colectivo, que favorece a todos sin excepción. Ese ganar ganar en familia, en el trabajo, en pareja, en comunidad, salud… todo y cada una de las etapas tienen precios a pagar.
Para cumplir con mis metas, con mis sueños, con lo que quiero en la vida, tengo que buscar posibilidades, dichas posibilidades harán que fluyan las ideas, para que así cumpla y logre el resultado, el cual es obtener esa meta, eso anhelado. Cuando veo que se está yendo todo al “carajo”, me rediseño, pongo lienzo en blanco y rediseñado yo soy posibilidad, soy la opción de quedarme allí dándome palo o buscar más posibilidades. Eso si!! Hay que estar cien por ciento convencido de que SI lo voy a lograr, de que el rediseño no es mas que buscar una nueva opción, ya que la anterior no funcionó. Esto conlleva a no solo encontrar una sino varias, muchas opciones. Crear algo totalmente distinto, nuevo, algo de la nada.... algo más poderoso.
Es increíble esa sensación de “pude hacerlo”, de superar las “adversidades” de SER más grande que las circunstancias, de estar comprometido con ese objetivo, crear de la nada algo espectacular… toda esa sensación, toda esa percepción... no tiene “precio”.
miércoles, 17 de octubre de 2012
domingo, 14 de octubre de 2012
Los quince…
Desde ese instante en el que nace, todo es un mar de proyecciones: Su primera palabra, sus primeros pasos, la escuela, su transformación de niña a señorita y por consiguiente lo mas importante… sus quinces!!. Pasa el tiempo y sus momentos maravillosos, queda poco para el evento sonado, los padres (en especial la madre) están ansiosos… la señorita, ni se diga.
Acá por lo general, un año antes, empiezan los preparativos. La compra progresiva de los artículos que van, la madrina toma la batuta de la organización, ya están a menos de un año para el magno evento. El presupuesto… es lo de menos, todo es posible recuerden que es la “princesa de papá y mamá”. La madrina emocionada, organiza casi todo: La coreografía de la corte de honor, los bocaditos, la comida, el local… en mi suburbio, por lo general (y para presumir opulencia) se hace en la calle, se cierra con rejas pintadas de rosado, en las mismas, se cuelgan adornos de ese mismo color, mas que todo el papel higiénico top rosado (¿aún lo fabrican? No sé donde lo consiguen). Sigue el “disjoqui”, con sus cuatro parlantes de cajón, de esos que ya no emiten sonido sino ruido, entre más ruidoso… mejor. Se busca al presentador, que por lo general es un pariente con un título de doctor, abogado, arquitecto o ingeniero… sino, se consigue a un conocido para presidir el acontecimiento. Las amigas de la corte de honor, hacen otro coreografía aparte de la clásica “tiempo de vals”, siempre es una canción de moda, un regueton bien sonado, practican y practican con sus caballeros… hasta coreógrafo hay para esto!!. El caballero principal, es escogido por las mujeres de la casa… siempre se opta por el jovencito de colegio militar, así sus compañeros del mismo colegio, hacen una corte tipo militar… con las espadas hacia arriba y la quinceañera pasa entre ellas, momento glorioso.
Todo está listo, llegó el gran día!!. Las rejas están desde la mañana cerrando la calle, no se alcanzaron a pintar de rosado, son rojas. El DJ, solo consiguió dos parlantes… optimizó espacio, mismo ruido menos cajas. Los bocaditos están listos, matan al chancho bien en la mañana, las jabas de cerveza están en las refri de la madrina, de la casa del vecino… en tanques con bastante hielo; el vestido con los ajustes finales, las amigas con la coreografía ensayada con más intensidad durante los días previos al evento. El papá, consigue a unos amigos de los amigos de los amigos, que es familiar de un policía, llevan un patrullero con 6 policías… por si acaso, algo pase. Ellos le dan más realce y tranquilidad a los asistentes.
La noche se enciende, la gente poco a poco llega; familiares que no se ven en años, se hacen presente. Amigos de la familia, la madrina, los compadres, los amigos, los colados… todos están allí para no perderse el acontecimiento. Una damita de honor no llegó, porque no tenía plata para el vestido de la corte. El caballero de la niña, por consiguiente, no participa del evento. La presentación por lo general es en la media noche. Entra la corte de honor, las niñas (señoritas), los caballeros, las espadas. La cara de la madre de es de alegría, por fin su sueño se ha cumplido… su nena pasa de niña a mujer. “Tiempo de vals tiempo para soñar”, “Ahora, despierta la mujer q en mi dormía y poco a poco se muere la niña, despierta la aventura de la vida”, “Es mi niña bonita, con su carita de rosa, es mi niña bonita… cada día más preciosa” el baile con el caballero, con el padre, con el padrino… ceremonia sublime. La corte… con la canción de moda… la coreografía no sale igual que en los ensayos… eso es lo de menos. La comida no alcanza, la cerveza peor… plan B, pomos de trago de Balsapamba, mezclados con coco. Hay más gente de la que se esperaba… sobre todos mas colados. Los policías se van ebrios, disfrutaron la fiesta... sin novedad, en el parte. El DJ se quiere ir a las 3 de la mañana, la madrina le paga para que se quede toda la madrugada. La gente después de comer se va sistemáticamente, los tíos con demasía de alcohol, se van retirando. Se quedan los compadres, uno que otro colado, los “pelados” bailando y chupando… por allí uno vomita. La mama de la quinceañera se va a dormir, los compadres tienen una cana al aire, con la premisa de que “compadre que no se come a comadre… no es compadre”. Sigue la chupa con música rocolera, aparece cerveza de la nada… estrategia del padre, al ver ya pocos invitados, solo los de "a de veras", como él dice.
Son las 7 de la mañana, la música sigue con el mismo volumen que inició, la cerveza “en bomba”… de repente sale la madre corriendo hacia el portal de la casa. La niña, la quinceañera, la nena, la princesita de mamá y papá, la bebe de la casa, no está… se fue con marido… fin de la fiesta pomposa, fin del relato.
Acá por lo general, un año antes, empiezan los preparativos. La compra progresiva de los artículos que van, la madrina toma la batuta de la organización, ya están a menos de un año para el magno evento. El presupuesto… es lo de menos, todo es posible recuerden que es la “princesa de papá y mamá”. La madrina emocionada, organiza casi todo: La coreografía de la corte de honor, los bocaditos, la comida, el local… en mi suburbio, por lo general (y para presumir opulencia) se hace en la calle, se cierra con rejas pintadas de rosado, en las mismas, se cuelgan adornos de ese mismo color, mas que todo el papel higiénico top rosado (¿aún lo fabrican? No sé donde lo consiguen). Sigue el “disjoqui”, con sus cuatro parlantes de cajón, de esos que ya no emiten sonido sino ruido, entre más ruidoso… mejor. Se busca al presentador, que por lo general es un pariente con un título de doctor, abogado, arquitecto o ingeniero… sino, se consigue a un conocido para presidir el acontecimiento. Las amigas de la corte de honor, hacen otro coreografía aparte de la clásica “tiempo de vals”, siempre es una canción de moda, un regueton bien sonado, practican y practican con sus caballeros… hasta coreógrafo hay para esto!!. El caballero principal, es escogido por las mujeres de la casa… siempre se opta por el jovencito de colegio militar, así sus compañeros del mismo colegio, hacen una corte tipo militar… con las espadas hacia arriba y la quinceañera pasa entre ellas, momento glorioso.
Todo está listo, llegó el gran día!!. Las rejas están desde la mañana cerrando la calle, no se alcanzaron a pintar de rosado, son rojas. El DJ, solo consiguió dos parlantes… optimizó espacio, mismo ruido menos cajas. Los bocaditos están listos, matan al chancho bien en la mañana, las jabas de cerveza están en las refri de la madrina, de la casa del vecino… en tanques con bastante hielo; el vestido con los ajustes finales, las amigas con la coreografía ensayada con más intensidad durante los días previos al evento. El papá, consigue a unos amigos de los amigos de los amigos, que es familiar de un policía, llevan un patrullero con 6 policías… por si acaso, algo pase. Ellos le dan más realce y tranquilidad a los asistentes.
La noche se enciende, la gente poco a poco llega; familiares que no se ven en años, se hacen presente. Amigos de la familia, la madrina, los compadres, los amigos, los colados… todos están allí para no perderse el acontecimiento. Una damita de honor no llegó, porque no tenía plata para el vestido de la corte. El caballero de la niña, por consiguiente, no participa del evento. La presentación por lo general es en la media noche. Entra la corte de honor, las niñas (señoritas), los caballeros, las espadas. La cara de la madre de es de alegría, por fin su sueño se ha cumplido… su nena pasa de niña a mujer. “Tiempo de vals tiempo para soñar”, “Ahora, despierta la mujer q en mi dormía y poco a poco se muere la niña, despierta la aventura de la vida”, “Es mi niña bonita, con su carita de rosa, es mi niña bonita… cada día más preciosa” el baile con el caballero, con el padre, con el padrino… ceremonia sublime. La corte… con la canción de moda… la coreografía no sale igual que en los ensayos… eso es lo de menos. La comida no alcanza, la cerveza peor… plan B, pomos de trago de Balsapamba, mezclados con coco. Hay más gente de la que se esperaba… sobre todos mas colados. Los policías se van ebrios, disfrutaron la fiesta... sin novedad, en el parte. El DJ se quiere ir a las 3 de la mañana, la madrina le paga para que se quede toda la madrugada. La gente después de comer se va sistemáticamente, los tíos con demasía de alcohol, se van retirando. Se quedan los compadres, uno que otro colado, los “pelados” bailando y chupando… por allí uno vomita. La mama de la quinceañera se va a dormir, los compadres tienen una cana al aire, con la premisa de que “compadre que no se come a comadre… no es compadre”. Sigue la chupa con música rocolera, aparece cerveza de la nada… estrategia del padre, al ver ya pocos invitados, solo los de "a de veras", como él dice.
Son las 7 de la mañana, la música sigue con el mismo volumen que inició, la cerveza “en bomba”… de repente sale la madre corriendo hacia el portal de la casa. La niña, la quinceañera, la nena, la princesita de mamá y papá, la bebe de la casa, no está… se fue con marido… fin de la fiesta pomposa, fin del relato.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)