Hay personas q tienen manías, extravagancias, rarezas… bueno las tenemos. De estas hay muchas, arreglar cuellos de camisas, no importa si es conocido o no; comer con cuchara y cuchillo, cuando la supuesta regla es tenedor y cuchillo; Cabrearse por el desperdicio de agua y tratar de arreglar goteras (me apunto) ; Retar a quien arroje basura; escuchar música hasta dormirte, en fin son tantas… la mía…pues preguntar por los segundos nombres.
Siempre cuando conozco a alguien, particularmente si es mujer, se lo pregunto pero obviamente no al instante, luego de haber entablado amistad, o si congeniamos al momento por q’ no. Recuerdo q’ cuando era niño se preguntaba el nombre completo y lo recitabas militarmente, se lo decía a viva voz; luego en la pubertad había cierto recelo al decirlo, más por borregos (es decir si tu pana no lo decía, pues ¿porque yo lo iba a hacer?) la verdad no se porque. Y aún ahora cuando realizo la pregunta se niegan a decirlo, con alguna sonrisa, un NO rotundo o un simple “es feo, pa’ q’ decirlo”.
A quien echarles la culpa… a los padres por ponernos así, pero es simple, la solución es fácil, según la constitución tienes derecho a cambiarte el nombre UNA sola vez en la vida, así q’ a los q no les gusta su 2do. nombre, pues… que esperan!!!. Vayan raudos al registro civil y cámbienlo. Y si no quieren, no quejarse tonces…vieron q’ es simple.
En lo q’ a mi respecta no lo haría, es hereditario y además si me agrada y no me molesto por q me llamen “Orlando”…
P.D.: Dedicado para Ingrid, Gregorio, Isabel, Estefanía, David, Vanesa, Steeven, ESTHER…
(Sí, lo supe desde hace tiempo), Narcisa, Pastora, Basilio... Tranquilidad gente!! nadie lo sabrá…je je.
martes, 26 de junio de 2007
sábado, 9 de junio de 2007
La última del barrio
Todo en la vida tiene un ciclo…. Eso es irrefutable. Sucede con todo: la vida, los años de colegio, la “U”, el matrimonio, el trabajo, en fin, muchas cosas. Esta vez tocó la familia. Por lo general las familias del Ecuador son bien unidas, tal es así que cuando un miembro de ellos se casa, une, “arrejunta”, como sea, viven por allí cerca de la casa de los padres, por lo general cerca de la mamá de la “casada”.
Mi familia no es la excepción, mi madre y mis tías vivían cerca de la casa de su madre, es decir, de mi abuela. Recuerdo haber escuchado q nosotros, mi padre & company, fuimos los primeros en salir de las “faldas maternales” de mi abuela, allá en el Barrio Garay, uno de los barrios con mucha historia, la principal, q allí vivió Julio Jaramillo, y créanlo o no mi abuela, vivió a lado de la madre del Ruiseñor. Poco saben q la madre de Julio era enfermera… en fin ese no es el tema. Luego siguió un tío, después una de mis tías, hasta q hace unos días se fue del barrio la última del klan.
Para serles sincero voy a extrañar dicho barrio, queda cerca de todo y debo confesar q cuando había fiestas y no quería ir a mi casa, caía donde la Ceci, como le decimos a la tía más joven del Klan. Otras de las cosas, q se convirtió sin querer en un ritual, era reunirse en su departamento en cualquier evento electoral, toda o la mayoría de la familia junta, disfrutaba de un almuerzo, conversaciones hasta antes y después de los resultados….
Q pena q se acabe todo, pero… “así es la vida, q culpa tengo yo”… dice una canción.
Hasta la próxima…
Mi familia no es la excepción, mi madre y mis tías vivían cerca de la casa de su madre, es decir, de mi abuela. Recuerdo haber escuchado q nosotros, mi padre & company, fuimos los primeros en salir de las “faldas maternales” de mi abuela, allá en el Barrio Garay, uno de los barrios con mucha historia, la principal, q allí vivió Julio Jaramillo, y créanlo o no mi abuela, vivió a lado de la madre del Ruiseñor. Poco saben q la madre de Julio era enfermera… en fin ese no es el tema. Luego siguió un tío, después una de mis tías, hasta q hace unos días se fue del barrio la última del klan.
Para serles sincero voy a extrañar dicho barrio, queda cerca de todo y debo confesar q cuando había fiestas y no quería ir a mi casa, caía donde la Ceci, como le decimos a la tía más joven del Klan. Otras de las cosas, q se convirtió sin querer en un ritual, era reunirse en su departamento en cualquier evento electoral, toda o la mayoría de la familia junta, disfrutaba de un almuerzo, conversaciones hasta antes y después de los resultados….
Q pena q se acabe todo, pero… “así es la vida, q culpa tengo yo”… dice una canción.
Hasta la próxima…
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